
La pandemia de COVID-19 ha causado enormes daños a muchos sectores de la economía británica, pero la industria del autobús se ha visto especialmente afectada. Con la población entrando y saliendo de los cierres patronales, y una nueva tendencia hacia el trabajo a domicilio, el número de personas que se desplazan en autobús se ha reducido drásticamente.
Aunque actualmente nos encontramos en un tercer bloqueo, la rápida puesta en marcha de un programa nacional de vacunación hace muy probable que la vida en nuestros pueblos y ciudades pueda volver a algún tipo de normalidad a finales de este año. Otro factor a tener en cuenta es que, independientemente de la pandemia, debemos hacer frente a las emisiones urbanas.
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